Con el inicio del curso vuelven los apuntes, las fichas, los horarios y los trabajos. Imprimirlos en casa resulta cómodo, pero pequeños hábitos pueden hacer que gastemos más papel y consumibles de lo necesario.
Antes de comprar cartuchos nuevos o cambiar de impresora, prueba estos siete consejos para organizar mejor tus impresiones.
1. Revisa el documento antes de imprimir
Una página en blanco al final, un margen demasiado amplio o una imagen que ocupa una hoja entera pueden aumentar el número de páginas sin aportar nada. Utiliza la vista previa para comprobar el resultado y selecciona solo las páginas que necesitas.
Si el archivo tiene muchas páginas, haz primero una prueba con una o dos hojas. Así podrás revisar el tamaño de la letra y la disposición antes de imprimirlo completo.
2. Utiliza las dos caras del papel cuando tenga sentido
Para apuntes, borradores y documentos de consulta, imprimir a doble cara puede reducir considerablemente el papel utilizado. Algunas impresoras lo hacen de forma automática; en otras tendrás que volver a introducir las hojas manualmente.
Comprueba la orientación en una impresión de prueba, especialmente si el documento tiene gráficos o tablas.
3. Reserva el color para cuando sea necesario
Los esquemas, fotografías y gráficos pueden perder información si se imprimen en blanco y negro. En cambio, muchos textos, ejercicios y formularios se leen perfectamente así.
Antes de enviar el documento, revisa si puedes seleccionar «blanco y negro» o «escala de grises» en las opciones de impresión. El resultado depende del equipo y del documento, por lo que conviene comprobar la vista previa.
4. Elige la calidad adecuada para cada trabajo
No todos los documentos necesitan la máxima calidad. Para un borrador o unos apuntes de uso diario, el modo económico o borrador puede ser suficiente si tu impresora dispone de él.
Para imágenes, presentaciones o trabajos que deban entregarse con una buena reproducción del color, selecciona una calidad superior. Ajustar este parámetro según el uso evita tratar todas las impresiones como si fueran iguales.
5. Compara el coste por página
El precio del cartucho por sí solo no cuenta toda la historia. Una versión de mayor capacidad puede costar más al comprarla y, aun así, salir mejor por página si imprimes con frecuencia.
Una comparación sencilla es dividir el precio del consumible entre su rendimiento estimado. Por ejemplo, un cartucho de 20 € con un rendimiento anunciado de 1.000 páginas tendría un coste estimado de 0,02 € por página en consumible. El resultado real variará según el contenido impreso, la configuración y el uso de la impresora.
6. Comprueba la referencia antes de comprar
Dos impresoras de aspecto parecido pueden utilizar cartuchos diferentes. Anota el modelo completo de tu equipo y revisa la referencia del consumible instalado. Después, comprueba la lista de impresoras compatibles en la ficha del producto.
Si tienes dudas, nuestra guía para encontrar el tóner o cartucho adecuado explica qué datos debes revisar antes de hacer el pedido.
7. Organiza lo que realmente necesitas en papel
No todo el material del curso tiene que imprimirse. Guarda en formato digital los documentos que solo vas a consultar en pantalla y reúne las impresiones necesarias antes de prepararlas. Así tendrás tiempo para revisar páginas, copias y ajustes.
Una carpeta digital ordenada también te ayudará a encontrar el archivo original si más adelante necesitas volver a imprimir una hoja.
Una pequeña revisión antes de empezar
Antes de pulsar «Imprimir», comprueba:
- Qué páginas necesitas.
- Si conviene imprimir a doble cara.
- Si el documento requiere color.
- Qué calidad de impresión necesita.
- Si has seleccionado el tamaño de papel correcto.
Y cuando toque reponer tinta o tóner, busca en AxarToner por el modelo exacto de tu impresora. Revisa la capacidad y la compatibilidad de cada opción para elegir el consumible que mejor se adapte a lo que imprimes durante el curso.
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